Ir al contenido principal

Fracaso

Desde el momento en el que nacemos,hasta el entorno donde nos criamos, parece ser  que estuviésemos destinados a tener constantes carreras continuas para superar al resto, y de esa manera hacer que nos sintamos distinguidos.
 
Ya que, por muy "humanos" que lleguemos a ser, nos guste o no, tenemos que dedicarnos a la supervivencia, ya sea por fuerte, pícaro, mentiroso, inteligente u otras formas que podamos ver representadas en esta sociedad.

Desde una competición que no hayamos terminado primeros, unas oposiciones suspendidas, unas notas que no te hayan hecho entrar en lo que verdaderamente te guste, todos estos factores nos marcan un punto de inflexión en nuestras vidas, por eso tenemos que aprender a abrazar el fracaso.
Si alguna vez os ha pasado alguna situación igual o similar, es normal, no somos perfectos.

Pero lo que os quiero decir es, si de verdad queremos aspirar a alcanzar nuestras metas, tenemos que saber llevar infinidad de fracasos que cometemos constantemente.

Además, por si fuera poco, nuestras acciones y comportamientos son juzgados constantemente, al igual que nuestros méritos o fracasos que se nos atribuyan, y esto hace que muchas veces no seamos capaces de gestionarlos.

Por ello, tenemos que aprender a tratar todos estos fracasos como:
"Estamos un paso mas cerca de nuestra meta" o "La posibilidad de abrir un nuevo camino que no conocíamos". Esa es la verdadera respuesta a no haber conseguido un logro a corto plazo. Estoy seguro de que si toda esa frustación al no haber conseguido nuestros objetivos la superamos, la convertiremos en una ventaja a nuestro favor.

Os animo a que cada vez que comáis mal, fuméis, si os ido mal en una relación, habéis suspendido un examen o si os han echado de vuestro puesto de trabajo (o cualquier actividad de vuestras vidas), apuntéis en qué pensáis que os habeis equivocado para que no se vuelva a repetir esos errores y seguir avanzando.

Por último, deciros que muchas veces los actos más simples de nuestra vida cotidiana nos marcan, del mismo modo que la presión social, pero si de verdad creéis en vosotros mismos sin importaros lo que opine la gente veréis gran mejoría, pero, ¿estamos dispuestos a alejarnos de la comodidad que se nos garantiza por seguir creciendo cmo personas? Esa es la elección de nuestro día a día y lo que nos distingue del fracaso que nos hace avanzar o del fracaso absoluto.

¿Qué decides?

Comentarios